Casa de la Real Corporación
La Casa de la Real Corporación de la Real Maestranza de Caballería de Granada se encuentra en la calle Laurel de las Tablas, n.º 12, en el histórico barrio de La Trinidad.
Este edificio, de gran valor patrimonial, no solo alberga las dependencias administrativas de la corporación, sino que también es escenario de actos institucionales, conferencias y actividades culturales y benéficas.
Es un espacio donde la tradición se proyecta hacia el futuro, abierto al encuentro entre historia, cultura y vocación de servicio.
Reales Ordenanzas
Las Reales Ordenanzas de la Real Maestranza de Caballería de Granada son el marco normativo que regula su funcionamiento interno, la admisión de miembros, los deberes de los Caballeros y Damas Maestrantes y las finalidades institucionales.
Son herederas de las Ordenanzas impresas en 1687.
Preámbulo
El preámbulo institucional ofrece una síntesis clara de la identidad de la RMCG, enraizada en la nobleza y al servicio de la Corona, la cultura, el bien común y la ciudad de Granada
Historia
Desde su fundación en el siglo XVII, la Real Maestranza de Caballería de Granada ha sido protagonista en la vida social, cultural y patrimonial de España. Su historia refleja la evolución de las instituciones nobiliarias y su capacidad de adaptación y permanencia.
Junta de Gobierno
La Junta de Gobierno de la RMCG está integrada por Caballeros y Damas Maestrantes que asumen la dirección de la corporación y el cumplimiento de sus fines estatutarios. Su composición refleja la continuidad histórica de la nobleza española al servicio del bien común con responsabilidad, representación y permanencia.
Un legado arquitectónico y cultural para la ciudad
La Real Maestranza de Caballería de Granada impulsó en 1763 la creación de una plaza de toros estable, en sustitución de los festejos improvisados en la Carrera de la Virgen. Fue uno de los primeros recintos permanentes de la ciudad, ideado como símbolo de la implicación maestrante con la vida pública y festiva de Granada.
La plaza se construiría en el Campo del Triunfo, junto al barrio de San Lázaro, donde los maestrantes realizaban sus ejercicios ecuestres. La zona, amplia y visible, fue elegida por su cercanía a las prácticas militares, aunque su carácter residencial fue motivo de controversia.
El diseño fue encargado al maestro Ambrosio Antonio de Arias, y planteaba una estructura íntegramente de madera, práctica pero polémica por el riesgo de incendio. Este aspecto generó preocupación entre los vecinos y las autoridades locales.
Desde el inicio, el proyecto fue objeto de resistencia por parte del Cabildo y la Real Chancillería, que veían amenazados sus ingresos y su autoridad. Las críticas se centraban en la ubicación, la seguridad y la competencia económica. La disputa se resolvió en 1769, cuando una Real Orden dio la razón a la Maestranza.
Las obras comenzaron en marzo de 1768 con un presupuesto inicial de 130.000 reales, aunque el coste final ascendió a unos 300.000 reales. La plaza quedó terminada en septiembre del mismo año y albergó sus primeras cinco corridas.
Durante más de un siglo, la plaza fue el único coso taurino permanente de Granada. Allí se celebraron festejos benéficos a favor de conventos y otras instituciones, y actos especiales como los dedicados a la Paz de Versalles o el nacimiento de los infantes Carlos y Felipe.
Cada evento era cuidadosamente decorado con tapices, doseles y blasones de la Real Maestranza, reforzando su papel institucional y su vinculación simbólica con la ciudad. A lo largo de los años, la estructura sufrió varias reformas para mejorar su seguridad.
La plaza fue destruida por un incendio en 1876, poniendo fin a una etapa clave en la historia urbana y cultural de Granada. Su memoria sigue viva como ejemplo del compromiso de la RMCG con el patrimonio, el civismo y la tradición.
Las 5 Reales Maestranzas unidas por la historia, el deber y la tradición
La RMCG forma parte del conjunto de las cinco Reales Maestranzas de Caballería de España
—Ronda, Sevilla, Granada, Valencia y Zaragoza—
Todas ellas comparten origen, principios y vocación de servicio, bajo la protección histórica de la Corona. Juntas representan un modelo único de corporación nobiliaria al servicio del bien común, el patrimonio y la cultura.